
6 agosto, 2026
Durante la sesión también se analizaron comportamientos que siguen poniendo en riesgo la vida de los usuarios de las vías, entre ellos el bajo uso del casco.
Última actualización agosto 6, 2026 a las 11:20 am
Las cifras de siniestralidad vial en el Cesar encendieron las alarmas de las autoridades. Con corte al 30 de abril de 2026, 131 personas han fallecido en accidentes de tránsito en el departamento, lo que representa un incremento del 24,8 % frente al mismo periodo del año anterior, cuando se registraron 105 víctimas fatales.
Ante este panorama, autoridades nacionales, departamentales y municipales se reunieron en Valledupar durante la sesión ordinaria del Consejo Territorial de Seguridad Vial para definir acciones conjuntas que permitan reducir las muertes y fortalecer la prevención en las carreteras del Cesar.
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Durante el encuentro participaron delegados de la Gobernación del Cesar, el Ministerio de Transporte, la Agencia Nacional de Seguridad Vial, la Policía de Tránsito y Transporte, el Instituto Departamental de Tránsito del Cesar (IDTRACESAR), el Área Metropolitana de Valledupar, la Terminal de Transportes, alcaldes de varios municipios y secretarios de tránsito, quienes analizaron el comportamiento de la siniestralidad y las estrategias que se implementarán durante el segundo semestre del año.
Uno de los datos que más preocupa a las autoridades es que los motociclistas continúan siendo las principales víctimas en las vías, al representar cerca del 75 % de los fallecidos. Los peatones ocupan el segundo lugar entre los actores viales más afectados. Asimismo, se evidenció que 80 de las víctimas mortales se registraron en municipios con organismos de tránsito propios, mientras que las otras 51 corresponden a municipios bajo la jurisdicción de IDTRACESAR.
Durante la sesión también se analizaron comportamientos que siguen poniendo en riesgo la vida de los usuarios de las vías, entre ellos el bajo uso del casco, la falta de prendas reflectivas, el exceso de velocidad y las maniobras peligrosas. A esto se suma la preocupación por el aumento de los piques ilegales de motocicletas, una práctica que, según las autoridades, ha cobrado la vida de jóvenes y adolescentes en distintos municipios del departamento.