1 mayo, 2026
El joven de La Paz, Cesar, se coronó como Rey Vallenato Aficionado 2026 tras una presentación llena de entrega y emoción.
Última actualización mayo 1, 2026 a las 07:40 am
La espera terminó bajo las luces del Parque de la Leyenda Vallenata ‘Consuelo Araujonoguera’, en una noche donde las emociones se mezclaban con cada acorde, Romario Andrés Morón Bertel, de 24 años, levantó por fin la corona que durante seis años buscó con disciplina y fe. No fue un triunfo improvisado, fue el resultado de la constancia de quien nunca dejó de intentarlo.
Oriundo de La Paz, Cesar, Romario subió a la tarima con la serenidad de quien conoce el camino. Cada nota de su acordeón contó una historia: en paseo con Mi Visita, en merengue con Rosita, en son con Qué Bonita que es la Vida y en puya con Cuando Suena el Acordeón, una pieza de su autoría que terminó de sellar su identidad artística. El jurado, integrado por Julio Peralta, Adriana Romero Ariza y Andrés Felipe Caballero Sierra, encontró en su interpretación la combinación precisa de técnica, sentimiento y autenticidad.
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No estuvo solo. A su lado, el cajero Juan José Arzuaga Márquez y el guacharaquero José Gregorio Montero Iseda fueron ese respaldo silencioso pero fundamental, marcando el ritmo de una presentación que crecía con cada aplauso. El público, testigo de la entrega, respondió con ovaciones que anunciaban lo que estaba por venir.
Cuando se escuchó su nombre como ganador, el tiempo pareció detenerse: “Después de seis años de estar presentándome, por fin se me dio”, dijo con la voz entrecortada, como quien descarga años de esfuerzo en una sola frase.
Detrás de él quedaron grandes contendores como Carlos Javier Luquez López, quien ocupó el segundo lugar, y Juan Sebastián López Pereira, en el tercero, además de finalistas como Brayan Herrera Orozco y Edwin Medina Orozco, quienes también dejaron huella en la competencia.
Esa noche, más que un título, se celebró una historia de perseverancia. Porque en el vallenato, como en la vida, hay victorias que no llegan rápido pero cuando llegan, suenan más bonito.