Política

1 octubre, 2019

“No necesitamos concejales que lleguen a pupitrear”: Ricardo Vives

El candidato por Cambio Radical fue uno de los más destacados durante su gestión en el Concejo entre 2012-2015, especialmente por el control político al alcalde Fredys Socarrás Reales.

Una de las características de Ricardo Vives Fernández es su efectividad a la hora de gestionar y desarrollar una investigación pública, así lo demostró durante su gestión en el Concejo, cuando ‘destapó’ y denunció contratos irregulares en la Alcaldía de Valledupar.

La contratación con la firma Edupol de un sistema para preparar a estudiantes a Pruebas Saber en 15 días, que la Secretaría de Educación Municipal llevó a cabo en 2013, con una inversión de $599 millones sin generar los resultados esperados; aumento del 23 % en abuso sexual infantil en Valledupar; entre otros temas fueron revelados por Vives Fernández durante su gestión en el Concejo, entre 2012 y 2015.

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Ahora, convencido de que tiene suficientes insumos y el conocimiento necesario, el candidato por el Partido Cambio Radical espera regresar a la corporación para velar por los intereses de los ciudadanos, especialmente por la “mala gestión de un Concejo que no trabajó para las comunidades, que se dedicó a aprobar todo a pupitrazos en estos últimos tres años”, declaró.

En entrevista con Primera Línea, Ricardo Vives contó las razones de su intención por retornar al Concejo.

¿Por qué quiere regresar al Concejo de Valledupar?

Creemos y consideramos que nuestro ejercicio en el Concejo, entre los años 2012-2015, y la dejadez que hoy existe en la ciudad por esta corporación, con una herencia muy compleja porque cuesta pedir un voto para el Concejo, muestra que no hubo control político, el tema social está por debajo de los estándares dicho por el Estado; a ese clamor ciudadanos le estamos apuntando porque no hemos tenido un freno al alcalde. Estamos motivados y además en estos tres últimos años nos hemos preparado académicamente especialmente en el tema de gobierno y gestión pública.

Son 337 aspirantes al Concejo. ¿Usted cree que la ciudadanía lo apoyará?

La ciudad requiere de 19 concejales con mayor compromiso, que ayudemos al aporte de ideas y proyectos que verdaderamente dignifiquen las necesidades. No necesitamos concejales que lleguen a pupitrear, a ampliar a el déficit de la ciudad y en algunas veces hasta extorsionar, que hemos podido observar como en el tema de transporte escolar que hoy no se puede tramitar porque hay intereses personales.

¿Un Concejo tan criticado, sin filtro en los proyectos del alcalde Augusto Ramírez Uhía, tiene confianza hoy en la ciudadanía?

La inexperiencia fue quizás un ingrediente, en las elecciones pasadas se celebró que uno una renovación en el Concejo, seis repitentes y 13 que por primera vez llegaron, que la ciudad les dio la oportunidad. Al parecer, por los hechos que hoy tenemos 16 concejales destituidos por 12 años, el poco conocimiento de un verdadero control político, fueron unos concejales con las rodilleras bien puestas.

La ciudadanía se está dando cuenta de que no hubo control político, de que somos la tercera ciudad con mayor desempleo, que tenemos la mayor tasa de violencia contra la mujer, que tenemos los mayores indicadores en mujeres embarazadas, que tenemos la desatención de adultos mayores, y los concejales no hicieron velar el respeto a los electores.

¿De llegar al Concejo de Valledupar por qué sectores trabajaría?

Indudablemente hoy hay dos temas que la ciudad pide sean intervenidos ya por el alcalde que llegue. El primero es la seguridad, el empleo y finalmente sabemos de necesidades en salud. Al alcalde que sea elegido debemos revisarle el plan de gobierno que ha presentado, ponerle la lupa para saber si estos temas, sumado a la educación, tengan la relevancia en ese proyecto.

No podemos cometer el error de los concejales pasados y fue aprobar un plan de desarrollo en el menor tiempo posible, vaya y mire la clasificación del Departamental Nacional de Planeación, quedó entre los últimos lugares; un plan ambiguo, sin metas específicas, con programas banderas como La Familia es lo Primero y Cultura Ciudadana, que ni cerraron la administración con estos programas porque los resultados fueron nefastos, además de eso unos concejales que no hicieron la medición de estos contratos bastantes onerosos y un impacto social no realizado.