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22 julio, 2020

La historia detrás de las máquinas tragamonedas

Aunque hoy en día resulten muy cotidianas las tragamonedas, lo cierto es que en sus inicios estas eran muy diferentes a como las conocemos.

Las máquinas tragamonedas o slots son uno de los juegos de azar más divertidos y conocidos en todo el mundo. Pareciera que siempre fueron parte del entretenimiento y de nuestras vidas, estando disponibles en todos los casinos y ahora en Internet para jugarlas de forma online. Se pueden encontrar de todo tipo de diseños, como las tradicionales de frutas, las de números y actualmente hasta de personajes famosos. Pero ¿cuál es la historia detrás de estos juegos?, ¿Cuál es su origen?, ¿Quién las inventó? Esta vez vamos a hacer una breve historia del origen de las tragamonedas y cómo han cambiado con el paso del tiempo.

Sus inicios

Aunque hoy en día resulten muy cotidianas las tragamonedas, lo cierto es que en sus inicios estas eran muy diferentes a como las conocemos. En el pasado el término “máquina tragamonedas” hacía referencia no sólo a las que usamos para los juegos de azar, sino para todo tipo de máquinas automáticas como las famosas expendedoras o vending machines, las cuales, al igual que en la actualidad, se utilizaban para dispensar diferentes productos como golosinas y bebidas en lugares públicos como escuelas, hospitales y el trabajo. La referencia ambigua de estos términos se debe a que las primeras tragamonedas que se presentaron al público daban como premios chicles, gomas de mascar o algún tipo de comida, por lo que se referían a ellas como simplemente máquinas expendedoras, pero poco a poco estas se fueron transformando hasta dar premios más significativos y convertirse en lo que conocemos actualmente como las tragamonedas o slots que se pueden conseguir en cualquier casa de apuestas, y gracias a la tecnología, también en los casinos online para jugar desde el hogar.

El inventor

¿Pero quién creó estas máquinas inicialmente? La primera máquina tragamonedas fue inventada en 1895 por Charles Fey, un alemán que estaba residenciado en Estados Unidos y trabajaba como mecánico de autos. Esta tenía un mango al costado y tres carretes giratorios que mostraban varios diseños: diamantes, espadas, corazones y una campana agrietada. Un dato curioso de la historia es que Charles le puso a esta primera máquina el nombre de “Liberty Bell” en honor a la Campana de la Libertad que se encuentra en Filadelfia con el mismo nombre, que representa uno de los íconos más grandes de libertad de Estados Unidos y del mundo, la cual es visitada por cada año por miles de personas.

Fuente: Pixabay

Las máquinas Liberty Bell fueron un éxito rotundo y el público cada vez le pedía más a Charles Fey. Sin embargo, el alemán tenía una empresa bastante pequeña y no lograba cubrir con toda la demanda, por lo que unos años después de su creación, Herbert Mills, un fabricante de máquinas recreativas de Chicago, comenzó a comercializar una imitación de la primera tragamonedas, pero esta vez le agregó a los carretes los famosos símbolos de frutas como las cerezas, manzanas y limones. Luego de esto, la reproducción de este tipo de máquinas continúo su expansión a las grandes empresas, que lograron llevarlas a todos los casinos como las conocemos hoy y más recientemente agregarlas a las listas más populares de juegos de azar del Internet.

Poco a poco las divertidas tragamonedas pasaron de ser unas sencillas máquinas de juegos que daban como premios chicles y golosinas, a comercializarse a nivel mundial con temas coloridos y atrapantes hasta consolidarse como uno de los principales juegos de azar de las casas de apuestas y posteriormente de los casinos en línea. 

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