Por: Carlos Mario Jiménez


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Falta de vacunadores causa traumatismo en vacunación contra COVID-19 en Valledupar

26 mayo, 2021

En la sede de 450 años, del Hospital Eduardo Arredondo Daza, la aplicación del biológico tardó hasta seis horas para una persona priorizada.

VACUNA COVID VALLEDUPAR3


Por más de seis y hasta ocho horas, cientos de ciudadanos soportaron las inclemencias del sol, la falta de agua y el calor provocado por las altas temperaturas en Valledupar, en el marco de la aplicación de la segunda dosis de la vacuna contra COVID-19.

El hecho se registró la mañana de este miércoles en la sede 450 años, del Hospital Eduardo Arredondo Daza. Allí, las autoridades municipales citaron para el 26 de mayo a quienes se aplicaron el biológico, por primera vez, en el Centro de Eventos Paisaje de Sol, hace ya 21 días.

Desde las 6:00 de la mañana, un grueso número de pacientes se acercaron al establecimiento de salud, con fotocopia de la cédula y el carnet de vacunación COVID, de ahí en adelante los documentos eran recepcionados y enumerados por el personal de la Alcaldía de Valledupar, en cabeza de la Secretaría de Gobierno. Hasta ahí todo marchaba en completa calma.

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Sin embargo, pasadas las 9:00 de la mañana, las más de 300 personas, mayores de 60 años, reclamaron la falta de celeridad y atención por parte del personal médico, que solo hasta ese momento había ingresado menos de 30 usuarios.

La calma se convirtió en desespero dada la mala atención por parte del Hospital Eduardo Arredondo Daza, que no ubicó sillas, ni carpas, como sala de espera. Todos los que deseaban vacunarse debían refugiarse debajo de los árboles, sobre el andén, en un negocio cercano o bajo los rayos del sol.

De la parte interna nunca hubo respuesta, solo hasta que se conocieron las razones para el traumatismo; solo dos vacunadores hacían la aplicación de la vacuna de Pfizer, en dos salas donde los beneficiarios debían esperar mínimo 15 minutos por recomendaciones ante un efecto adverso al medicamento. Es decir, mientras ingresaban 12 pacientes, por sala, los 24 vacunados esperaban un cuarto de hora y ese mismo tiempo debían esperarlo quienes a las afueras del hospital no tenían ningún tipo de protección.

PRIMERA LÍNEA intentó comunicarse con el gerente del Eduardo Arredondo Daza, Holmer Jiménez Ditta, pero este no respondió su teléfono celular y nunca apareció por las instalaciones de los 450 años, a pesar de las denuncias hechas en redes sociales por los usuarios o sus acompañantes.

Preocupa esta situación dado que el Ministerio de Salud abrió la tercera etapa de vacunación, que incluye a adultos de 40 a 49 años, con comorbilidades, así como a los mayores de 55 años sin agendamiento previo por las EPS, y además vienen incluidos los que tengan entre 16 y 39 años, con comorbilidades, donde permanece el grueso número de la población colombiana, de acuerdo al Plan Nacional de Vacunación.