Mundo

19 febrero, 2020

El coronavirus se convierte en un respiro para el planeta y la capa de ozono

La lucha que enfrenta China contra la epidemia del virus más grave del siglo ha significado un respiro para el planeta por las emisiones de CO2 del país asiático.

En las últimas semanas la demanda de energía y producción industrial en China han reportado cifras bajas para el promedio de los últimos años debido al fenómeno del coronavirus.

Un análisis realizado por el portal carbonbrief.org reveló que el uso del carbón en centrales eléctricas de China se redujo a mínimos históricos, así como la producción de petróleo en la refinería ubicada en la provincia de Shandong, cerca al lugar del brote de la epidemia.

Con respecto al año pasado, los niveles de contaminación de NO2 proveniente de China se redujeron en un 36% en el período en que se declaró la emergencia por el virus respecto al año pasado.

Los vuelos nacionales también se redujeron hasta un 70% en comparación al mes pasado.

Todos estos datos han provocado una disminución de entre el 15% y el 40% en la producción industrial, lo que se traduce en una reducción en las emisiones de CO2 de China de más de una cuarta parte de su promedio, esto durante las últimas semanas.

En 2019 China arrojó al aire unos 400 millones de toneladas de CO2 en el mismo periodo de 2020 en que se produjo la crisis de salud por el coronavirus.

Se estima que China dejó de enviar al menos 100 toneladas de CO2 a la capa de ozono como producto de la paralización temporal de gran parte del sector industrial. Esto representa el 6% de emisiones globales durante el mismo período.

El análisis inicial de la Agencia Internacional de Energía (AIE) y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) sugiere que las repercusiones del virus podrían reducir hasta un medio por ciento de la demanda mundial de petróleo en enero-septiembre de este año.

El impacto del coronavirus en el medio ambiente

El reducir un 25% el consumo de energía y las emisiones durante dos semanas solo reduciría las cifras anuales en aproximadamente un uno por ciento. 

China también tiene una sobrecapacidad muy importante en todas las principales industrias emisoras de CO2, lo que significa que los volúmenes de producción y las emisiones pueden subir muy rápido después de un cierre, si la demanda está allí. 

Hasta este miércoles el coronavirus ya ha causado la muerte de más de 2.000 personas, la mayoría de estas en China.

La tasa de mortalidad general del virus es de 2,3%, mientras en Hubei, la provincia más afectada, la tasa de mortalidad es del 2,9% en comparación con solo el 0,4% en el resto del país.