27 febrero, 2026
En ciudades como Valledupar y otras capitales intermedias, la escena se repite: gimnasios repletos, parques a desbordar y retos virales en redes sociales que invitan a cumplir rutinas extenuantes.
Última actualización febrero 27, 2026 a las 11:37 am
Cada año, después de las fiestas de diciembre, miles de jóvenes colombianos inician rutinas intensas de ejercicio para “recuperar la figura” o compensar el sedentarismo propio de la temporada. Sin embargo, este impulso repentino está dejando una consecuencia preocupante: un incremento acelerado en las lesiones musculares durante las vacaciones.
De acuerdo con investigaciones recientes y datos de la Academia Americana de Pediatría (AAP), más del 60 % de las lesiones deportivas en adolescentes está directamente asociado al sobreentrenamiento y a prácticas físicas improvisadas.
En ciudades como Valledupar y otras capitales intermedias, la escena se repite: gimnasios repletos, parques a desbordar y retos virales en redes sociales que invitan a cumplir rutinas extenuantes. Según reportes del Ministerio de Salud, las consultas por desgarros, tendinitis y fatiga extrema aumentan entre un 20 % y 32 % durante esta temporada, especialmente en jóvenes que pasan de la inactividad a cargas elevadas sin acompañamiento profesional.
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El profesor Jhonny Arroyo Martínez, director del programa de Entrenamiento Deportivo, sede Areandina Valledupar, explica que el problema no es la actividad física en sí, sino la forma en la que se aborda.
“En edades de formación, no se trata de entrenar más, sino de entrenar mejor. Un adolescente no puede asumir cargas de alto rendimiento sin las adaptaciones físicas, mentales y médicas necesarias”, advierte.
Cinco señales de alarma que no deben pasarse por alto
Arroyo señala que existen síntomas que deben prender las alertas:
La AAP recuerda que las lesiones por sobreuso —como fracturas por estrés y síndrome patelofemoral— son especialmente frecuentes en fútbol, atletismo y ejercicios de gimnasio, deportes con alta participación juvenil. Además, dormir menos de lo recomendado deteriora la capacidad de recuperación y aumenta el riesgo de lesiones.
El descanso no es tiempo perdido; es parte esencial del entrenamiento, el cuerpo solo asimila el esfuerzo si se le permite recuperarse, enfatiza Arroyo.
Seis claves para entrenar de forma segura en vacaciones
Arroyo recuerda que la prevención es el camino más seguro para proteger el talento juvenil.
“La meta no es formar campeones lesionados, sino deportistas con trayectorias sanas y sostenibles. Entrenar con inteligencia es la clave”, concluye.