
8 septiembre, 2026
El mandatario aseguró que la medida no implica porte indiscriminado y afirmó que se mantienen los requisitos y controles de las autoridades competentes.
Última actualización septiembre 8, 2026 a las 11:28 am
El presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella anunció este martes la firma del decreto que levanta la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia, una decisión con la que su Gobierno busca modificar las restricciones que durante los últimos años han limitado el porte legal.
De acuerdo con el mandatario, la medida busca diferenciar entre los ciudadanos que cumplen con los requisitos establecidos por la ley y quienes portan armas de manera ilegal.
“Durante años se restringió al ciudadano que cumple la ley mientras los criminales siguieron armándose ilegalmente hasta los dientes. Eso tiene que cambiar”, afirmó De la Espriella.
El jefe de Estado sustentó su decisión en las cifras de incautaciones registradas por la Fuerza Pública. Según señaló, entre el 1.º de enero y el 3 de septiembre fueron incautadas 15.700 armas de fuego, de las cuales 14.179 estarían relacionadas con la comisión de delitos.
Además, indicó que 980 armas estarían vinculadas a disidencias, 551 al Clan del Golfo y 339 al ELN. Entre las armas asociadas a las disidencias, mencionó 380 fusiles y 65 morteros de calibre 60 milímetros.
“Ese es el poder de fuego que el Estado tiene que perseguir y destruir”, sostuvo el presidente.
De la Espriella aclaró que el levantamiento de la suspensión general no significa que cualquier ciudadano pueda portar un arma sin autorización. Los permisos, requisitos y controles establecidos por las autoridades continúan vigentes.
La medida restablece la vigencia de los permisos que se encuentren activos y no tengan restricciones individuales, pero no habilita el porte de armas con permisos vencidos, suspendidos, cancelados o revocados.
El mandatario cerró su anuncio con un mensaje dirigido tanto a los ciudadanos que cumplen la ley como a los grupos y personas que poseen armas de manera ilegal. “Al ciudadano de bien que cumple rigurosamente la ley, garantías dentro de la ley. Al criminal armado ilegalmente, todo el peso de la ley y toda la fuerza legítima del Estado”, afirmó el mandatario de los colombianos.
La decisión marca un cambio en la política frente al porte legal de armas y se convierte en una de las primeras medidas de seguridad anunciadas por el Gobierno de De la Espriella.