Por: Carlos Mario Jiménez


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Confesión de Diomedes en el crimen de Doris Adriana Niño: ¿Qué pasó en el apartamento 501?

28 mayo, 2021

La mujer murió el 15 de mayo de 1997, luego de compartir una fiesta con Diomedes Díaz, Luz Consuelo Martínez y otras personas.

CRIMEN DE DORIS ADRIANA - DIOMEDES
Doris Adriana Niño murió a los 27 años edad, hace 21 años, es decir, para esta época tendría 48 años. Sus familiares lloran su partida.


El amor desenfrenado por su ídolo la catapultó a la muerte. Fue ese 14 de mayo de 1997, cuando Doris Adriana Niño García, acudió a un llamado del cantante Diomedes Díaz y, desde entonces, su muerte se convirtió en el acertijo más difícil de resolver para las autoridades.

‘El Cacique de La Junta’, el más afamado ídolo del vallenato, no superó ese episodio por el que fue condenado por la justicia colombiana, a pagar en principio, una pena de 12 años y seis meses, pero al final se redujo a 36 meses por un juzgado en Valledupar.

Diomedes fue capturado el viernes 3 de octubre DE 1997 en el aeropuerto El Dorado, después de ser cobijado con medida de aseguramiento, se convirtió en prófugo desde el 11 de agosto de 2000. Pasados casi dos años, el intérprete de ‘Bonita’ se entregó a las autoridades el 27 de septiembre de 2002, desde ese año pagó su condena en la Cárcel Judicial de Valledupar hasta que fue dejado en libertad condicional, en noviembre de 2004.

El delito fue determinado como autor de homicidio preterintencional, tras encontrarse el cadáver de Doris Adriana en la vereda San Onofre del Municipio Combita, Boyacá, el 15 de mayo de 2002.

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Doris Adriana Niño murió a los 27 años edad, hace 21 años, es decir, para esta época tendría 48 años. Sus familiares lloran su partida.

Así hablaron testigos en el caso de Doris Adriana

Estos son apartes de las confesiones hechas por Diomedes Díaz y otros de los involucrados la noche que murió la joven bogotana, tal como dice el documento de la Fiscalía, “hipoxia por sofocación derivada de asfixia mecánica”, que dejó marcado al cantante hasta el último de sus días por la culpabilidad achacada por la familia, algunos ciudadanos y, finalmente, por la Fiscalía General de la Nación.

Al caso de Doris Adriana Niño hubo nueve personas asociadas, entre ellos Diomedes Díaz, Luz Consuelo Martínez, Rafael Santos Díaz Acosta, escoltas del artista y hasta el portero del edificio Plaza Navarra, donde se originó la celebración que habría terminado con la muerte de la mujer, en el apartamento 501.

Diomedes Díaz dijo lo siguiente, en algunos apartes del interrogatorio de la Fiscalía:

¿Tuvo relaciones sexuales con Doris Adriana Niño?

“Sí tuve relaciones. Ahí mismo en la alfombra y una solita vez, pero ya fue como por instinto. Por lo tanto, no se demoró mucho la cosa”.

¿Consumieron alucinógenos-cocaína?

“Yo, a pesar de estar bastante traguiado, estoy seguro de que no lo hice. Primero, en grabación no consumo ningún tipo de sustancia alucinógena porque hay un control en los estudios. Segundo, por el bien del trabajo que estoy realizando y tercero, si hubiere estado consumiendo le hubiere recibido a DORIS ADRIANA. Entonces no lo hice”.

¿De dónde salió la droga?

“Ella la sacó de por acá (el despacho deja constancia de que el señor Diomedes señala con una de sus manos la parte de la pretina del pantalón) y sigue contestando: Yo cuando vi fue que la tenía en la mano y me brindó, a los pocos momentos de estar tomándonos los tragos, pero no supe de dónde la sacó. Ella ya estaba con la toalla que la cubría desde la altura del pecho hacia abajo. Estábamos sentados en la alfombra, mientras tanto tuvo la cosita en la mano, el papelito donde estaba la cosa. Y metía y sacaba la mano, tampoco muchas veces, del bolsillo de la chaqueta que tenía ella al lado, pero ella no acostumbraba a cargar cantidades de eso, ni yo le daba. Ni le decía que trajera tampoco porque nuestro interés no era ese. Repito, era de charlar un rato, hacer el amor y ser felices. Yo estaba bastante traguiado y por ociosidad, por molestar, nos daba por ingerir un poquito, pero no era nuestro interés pasarnos metiendo droga”.

¿Murió en el apartamento 501?

“No se murió allá. Yo la vi salir con mis propios ojos… Yo no he cometido esas atrocidades. Por lo tanto, sostengo que no fue así, ni llegué a imaginar que pudiera suceder eso tampoco, porque en el tiempo que tenía de haberla conocido no le conocí malas costumbres. Lo contrario, era una niña calmada y que hablaba solamente lo que se trataba en el momento. Pero, repito, allá no se murió o delante de mí no se murió. Allá, nunca”.

¿Habían consumido drogas en sus anteriores encuentros?

“Todas las veces no, doctor. Ni ella ni yo. En poquitas veces sí llevaba su poquito, yo también tenía mi poquito, pero muy poquitas veces, sino el que quería cogía y no todas las veces consumía”.

¿Acostumbraba a tener droga?

“La mayoría de las veces no, doctor, ya que no soy adicto a la cocaína, ni a ninguna otra droga, como le decía anteriormente. A veces lo hago en las presentaciones, por insistencia del amigo o cualquier circunstancia. Pero de cargar yo mi dosis personal, porque me haga falta, no”.

¿Qué había en la mesa de noche?

“En ningún momento había droga. Si había droga era Alka-seltzer, Aspirina, mejor Flumicil, que es lo que yo uso y a veces uso mucho bicarbonato porque sufro mucho de los gases, de gastritis. Pero siempre la mantengo en su caja. A menos que se hubiera derramado ahí esa noche, porque de lo contrario no había droga ahí, según dice CONSUELO. Y como el bicarbonato tiene mucho parecido a la droga…”.

¿Ya había consumido droga con Doris Adriana?

“De las poquitas veces que estuve con ella puede que lo haya hecho. Pero aclaro: yo a nadie le brindo vicio, porque cada cual hace lo que quiera, es un concepto de cada cual. Ella siempre cargaba sus cositas, sin querer demeritarla y que Dios la tenga en su gloria. Pero tengo que expresarlo”.

¿Obligaba a Doris Adriana a consumir drogas?

“Eso es totalmente falso. Ponga eso varias veces ahí. Yo no obligo a nadie. Por lo tanto, eso es totalmente falso. DORIS ADRIANA, cuando yo la llamaba, no tenía ningún inconveniente para ir a cumplirme la cita que yo le ponía. Tanto así que duré bastante tiempo sin llamarla porque se había dañado el teléfono o lo habían cambiado y ella buscó la forma de localizarme. Eso deja ver el buen trato que le daba”.