Por: Rogers Fernández


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Comandante Nicasio Martínez dirigió a soldados condenados de la masacre de civiles en el Cesar

El diario El País de España publicó un informe en el que se acusa al recién ascendido comandante del ejército de dirigir una de las brigadas con los primeros lugares en el ranking de presuntas ejecuciones extrajudiciales.

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El comandante en jefe del Ejército de Colombia, Nicasio de Jesús Martínez Espinel, estuvo a cargo de la brigada que ejecutó a 23 civiles entre octubre de 2004 y enero de 2006 en el Cesar y La Guajira, según documentos que reposan en la Fiscalía donde el militar asegura haberse dedicado a tareas administrativas.

La brigada de la que estuvo a cargo el hoy general de cuatro soles está siendo investigada junto a otras unidades del Ejército Nacional por la masacre de 283 civiles, la mayoría de ellos indígenas y un caso de violencia sexual, según un informe del ex fiscal general Eduardo Montealegre.

El primero se dio el 21 de febrero de 2005 cuando soldados del batallón La Popa, según una sentencia condenatoria, colaboraron con paramilitares de las desaparecidas Autodefensas Unidas de Colombia en dos homicidios.

El 12 de mayo de 2005 dos soldados del mismo batallón bajo el mando de Martínez Espinel asesinaron en el Cesar a una persona protegida, Dagoberto Cruz Cuadrados, que “luego fue presentado como muerto en combate”.

En el currículum se detalla que Martínez Espinel fue comandante segundo de la Décima Brigada entre el 30 de octubre de 2004 y el 21 de enero de 2006.

Doce años después, en 2017, un fiscal de la Dirección Nacional de Derechos Humanos reabrió el caso y ordenó la detención de los responsables materiales, que entonces ya habían dejado el Ejército.

El jefe del Ejército de Colombia dirigió una brigada acusada de matar a civiles

El 14 de mayo de 2005 una treintena de militares de La Popa, según la acusación, participaron en el asesinato de Claudino Manuel Olmedo Arlante y Frank Enrique Martínez Caviedes, un menor con discapacidad mental.

La Fiscalía condenó a siete soldados a siete años de prisión por aplicar el mismo modus operandi; reportar a las víctimas como bajas de las FARC durante un presunto enfrentamiento con la antigua guerrilla. Unas semanas antes se había producido otro asesinato de características similares en el mismo municipio de La Paz.

“La mañana del 20 de noviembre de 2005 en el sitio Parcelas del Tocaimo, área rural de San Diego (Cesar) fueron abatidos por miembros del pelotón Bombarda 3 del Batallón de Artillería Número 2 La Popa de Valledupar, y reportados como muertos en combate (…) los señores Iván de Jesús Sierra de la Rosa, John Jairo Parejo Pérez, Alfredo Manuel Retamozzo y Waiberto Cohen Padilla… De donde habían salido la noche anterior con dos hombres que les ofrecieron trabajo en Valledupar”.

Parte del informe de la Fiscalía.

La Fiscalía concluyó que “la presencia de la tropa militar en el lugar de los acontecimientos no tenía ninguna justificación real, es decir, no había sustento ilícito”.

Pese al escándalo de los ‘Falsos positivos’ que volvió a desenmascarar el diario The New York Times y ahora con la publicación del informe del ex fiscal, el senado avalará el ascenso de Martínez Esquivel comandante al frente del Ejército de Colombia nombrado por el presidente Duque en diciembre de 2018.

«Siempre he estado, estoy y estaré atento a cualquier llamado de las autoridades», declaró el militar tras la tormenta mediática que se ha generado en los medios y la opinión pública.

Masacre contra indígenas bajo el mando del comandante Nicasio Martínez Esquivel

Dos días antes de dejar el cargo frente a la Décima Brigada, soldados del GAULA de ese destacamento asesinaron, según la acusación, a los indígenas Javier Pushaina, Luis Ángel Fince Ipuana y a Gaspar Cambar Ramírez; hirieron a Gustavo Palmar Pushaina y Moisés Pushaina Pushaina; y agredieron física y sexualmente a Irene López Pushaina y a Ligia Cambar Ramírez. Este caso fue admitido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.